Los buenos docentes, por Salvador Rodríguez

Los buenos docentes, por Salvador Rodríguez

¿Existe un modelo de buen profesor?

¿Qué maestros y/o profesores te han influido más a lo largo de tus años de vida académica? ¿Qué docentes consideras que han sido importantes en algún aspecto de tu vida personal y/o laboral? Dedica unos instantes a pensar en esos hombres y mujeres…

Es muy probable que esos maestros y profesores sean muy distintos entre sí, tanto en su forma de dar clase como en su forma de ser. Al menos, así sucede con los docentes que me han influido a mi, aquellos que han dejado su huella en mi manera de entender la educación, de entender el mundo.

“El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron.”

Jean Piaget

Puede que alguno de esos docentes se pasara la clase hablando, explicando con pasión y rigor los más diversos contenidos de su asignatura. Es posible que otros fomentaran de manera efusiva tu participación activa en el aula, planteándote retos, desafiándote a alcanzar tus metas. O quizás tenías la certeza de que alguno de ellos se preocupaba sinceramente por ti, por tus problemas, por tus ilusiones, por tus inquietudes, por tus sueños…

Salvador Rodríguez Ojaos

Me atrevo a afirmar que es una verdad incuestionable que los buenos docentes son muy diferentes entre sí, por lo que es imposible establecer de una forma clara, concisa e indiscutible un “modelo de buen profesor”. Mas si tenemos en cuenta que el docente que te influye a ti, no tiene porque causar el mismo efecto en tus compañeros y compañeras por mucho que estéis en la misma aula y os trate de igual forma.


Podría interesarte

10 blogs de profesores a los que deberías estar siguiendo


Esto sucede porque enseñar no puede reducirse sólo a una técnica, a la aplicación de una u otra metodología didáctica. Esta es condición necesaria, pero no suficiente. Un buen docente, además de tener un gran conocimiento de la materia (o materias) que imparte, debe tener una serie de habilidades, destrezas y valores como la empatía, la resiliencia, la creatividad, la capacidad de comunicar (escucha, diálogo), la tolerancia a la frustración… A su vez debe también conocer a sus alumnos (sus talentos, sus limitaciones, sus posibilidades) y el contexto en el que se enseña.


Salvador Rodríguez Ojaos

Salvador Rodríguez Ojaos es pedagogo y autor del blog de reflexión educativa El Blog de Salvaroj. Actualmente se dedica a la formación y asesoramiento en innovación educativa. Acaba de publicar su primer libro: La educación que deja huella (y no cicatrices) de Ediciones deFábula.

Newsletter

Inscríbete en nuestra newsletter para enterarte de todas las novedades

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *