Estrategias para enseñar a tus alumnos a seleccionar y contrastar fuentes

Estrategias para enseñar a tus alumnos a seleccionar y contrastar fuentes

Buscar, contrastar, reflexionar: ¿cómo enseñar a mis alumnos a realizar una buena selección de fuentes?

En los últimos meses, en gran medida debido a la controvertida elección de Donald Trump como Presidente de los EE.UU, mucho se ha comentado sobre la calidad y fiabilidad de las fuentes utilizadas por los medios de comunicación, así como sobre el fenómeno de las “noticias falsas” que suelen compartirse a través de las redes sociales y que varios expertos de ciencia política aseguran impactaron al sufragio de forma significativa.

No quedan dudas que el volumen de información disponible en Internet junto con la facilidad para publicar dicha información sin que esta sea debidamente revisada por terceros pone en evidencia el riesgo para unos alumnos que, cada día más, utilizan exclusivamente fuentes online para completar sus tareas. En este artículo revisamos algunos conceptos básicos sobre la selección y contraste de fuentes, así como algunas estrategias para enseñar a tus alumnos la mejor forma de identificar y evitar fuentes, involuntaria o deliberadamente, equivocadas o engañosas.

El término fake news se ha convertido, en los últimos meses, en uno de los conceptos más polémicos y debatidos

Fuentes primarias vs. fuentes secundarias

Uno de los conceptos más importantes que los docentes deben transmitir a sus alumnos es la diferencia entre fuentes primarias y secundarias a la hora de estudiar y utilizarlas en sus proyectos.

Fuentes primarias

Las fuentes primarias son los registros originales de acontecimientos políticos, económicos, artísticos, científicos y sociales, así como pensamientos intelectuales reconocidos como tales y logros de períodos históricos específicos. Para que puedan considerarse realmente como fuentes primarias, estos registros deben ser producidos por personas que participaron y/o fueron testigos directos de dichos acontecimientos.

Algunos ejemplos de fuentes primarias son: diarios, cartas, discursos, entrevistas, fotos, vídeos personales, etc. Las fuentes primarias ofrecen una variedad de puntos de vista y pueden encontrarse en cualquier lugar – desde un hogar familiar a un archivo oficial estatal de un país. El elemento clave de este tipo de fuentes es que su autor tenga experiencia de primera mano y debidamente certificada de un evento.

Las fuentes primarias deben ser producidas por personas que participaron o fueron testigos directos de los acontecimientos 

Fuentes secundarias

Las fuentes secundarias son necesariamente creadas por personas después de ocurridos los sucesos y, basándose en las fuentes primarias, suelen contener diferentes grados de interpretación dependiendo de las características, raciocinios y creencias específicas de sus autores. Ejemplos de fuentes secundarias incluyen libros de texto, ensayos, reportajes, artículos académicos, etc.

Que un alumno consiga distinguir entre los dos tipos de fuentes de forma clara es esencial pero no suficiente para garantizar la integridad de su trabajo. También debe saber contrastar las diferentes fuentes y pesar la fiabilidad de cada una de ellas. En este sentido, se debe animar a los alumnos a utilizar fuentes primarias por el grado de pureza de conocimiento que pueden ofrecer.


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Principales ventajas de la utilización de fuentes primarias

1. El manejo directo de objetos y registros asociados a un determinado suceso que estimula una exploración más profunda del contenido y una reflexión cuidada de su significado.

2. El análisis de las fuentes primarias ayuda a los estudiantes a desarrollar habilidades de pensamiento crítico al examinar el significado, contexto y puntos de vista personales.

3. Utilizando fuentes primarias, los alumnos se dan cuenta de que la Historia se construye a través de una interpretación que refleja los puntos de vista e idiosincrasias de los que hacen esa interpretación.

Expresión, reflexión y pensamiento crítico, entre las principales ventajas de la utilización de fuentes primarias 

El fenómeno fake news (noticias falsas)

Uno de los nuevos términos que surgieron en nuestro léxico colectivo en 2016, el fenómeno fake news, fue uno de los temas más debatidos a lo largo del año pasado en los medios de comunicación y las redes sociales. Facebook fue una de las plataformas más utilizadas a este efecto y eso obligó incluso la empresa a desarrollar tecnología para intentar solucionar su proliferación y limpiar un poco su reputación.

Las noticias falsas suelen ser producidas por internautas anónimos utilizando nombres ficticios y publicadas en páginas con nombres que emulan páginas web de medios reputados, así como su estética y contenido. Incluso, en algunos casos, plagian nombres de medios famosos (como ABCnews, Bloomberg o Washington Post) y los registran en otros dominios engañando así a miles de personas.

El fenómeno ganó tal dimensión que, en un equivocado esfuerzo de marketing, el estudio de cine 20th Century Fox creó el ficticio Salt Lake City Guardian para promocionar La cura del bienestar, su última película estrella. Destapada la trampa, el estudio pidió disculpas por el suceso pero el daño estaba hecho: durante la campaña presidencial que instaló a Donald Trump en la Casa Blanca, el Salt Lake City Guardian publicó numerosas noticias falsas sobre los dos candidatos.

En la era de la inmediatez noticiosa empujada por el creciente uso de las redes sociales como principal fuente de noticias (si los periódicos en papel están muriendo hace tiempo, también ahora la televisión e incluso las webs de noticias pierden audiencia cada día), los medios debaten cómo hacer frente al fenómeno y recuperar la confianza de un público que, en recientes encuestas, coloca el grado de fiabilidad de los medios tradicionales en mínimos históricos. Y España tampoco está ajena al tema.

Buscar fuentes fiables para utilizar en clase

Porque actualmente y cada vez más los alumnos están acostumbrados a buscar todos sus recursos en Internet, es especialmente importante explicarles que no todo lo que devuelve una búsqueda de Google es verdad, que las fotografías no siempre reflejan la realidad que ante el objetivo o que ni siquiera el audio de una entrevista grabada reproduce siempre con exactitud las palabras del entrevistado.

La palabra clave del tema es introducir el concepto de duda y escepticismo constructivo. No se trata de coger todo este volumen gigantesco y nubloso de información con extremado cinismo, pero tampoco aceptarlo como verdad definitiva.


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Millennials y Generación Z, o los mal llamados, según expertos, “nativos digitales”, creen que dominan perfectamente la tecnología y que habrá muy poco o nada que los adultos podamos enseñarles en esta materia. Sin embargo, si se les habla de forma cercana y utilizando ejemplos prácticos y actuales, es posible transmitirles la importancia de buscar múltiples fuentes de información para entender un determinado suceso o evento, así como contrastarlas para poder evaluar la veracidad y credibilidad de las mismas y extraer y poder, así, reflexiones cuidadosamente sobre las conclusiones extraídas.

Si bien es verdad que ni siquiera los profesionales de los medios de comunicación están dando un buen ejemplo de buenas prácticas de investigación, nunca será demasiado pronto para preparar a las nuevas generaciones con la esperanza que se consigan producir un cambio que devuelva credibilidad a lo que leemos, vemos y escuchamos todos los días.


Referencias


Foto: Christopher Corneschi (CC)

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