10 mitos sobre los profesores que deberíamos desterrar (parte I)

10 mitos sobre los profesores que deberíamos desterrar (parte I)

Los profesores suelen ser objeto de múltiples quejas y acusaciones de privilegio, sirven a menudo como arma arrojadiza en el contexto político y son utilizados como excusa para los fallos de un sistema educativo.

Redacción BlinkEdTech

La docencia es una de las profesiones más importantes en nuestra sociedad moderna. En abstracto, este concepto no es disputado por nadie; pero a pesar de ello, los profesores suelen ser objeto de múltiples quejas y acusaciones de privilegio, sirven a menudo como arma arrojadiza en el contexto político y son utilizados como excusa para los fallos de un sistema educativo del cual son apenas una parte – aunque basilar – del engranaje.

Un buen profesor puede ser la diferencia entre la asimilación o no de los conocimientos impartidos

Si bien es verdad que en la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) los profesores fueron apuntados como los más respetados entre los españoles solo por detrás de médicos y enfermeros, también es verdad que 6 de cada 10 encuestados creen que los profesores se encuentran desmotivados, ya sea por la larga crisis económica, los recortes o la falta de disciplina de los alumnos en el aula.

Muchos mitos sobre la profesión perduran a pesar de las evidencias en su contra. Desterramos algunos de ellos:

1. Los profesores son todos iguales

Todos nosotros hemos tenido un amplio rango de profesores a largo de nuestra vida académica. Algunos de ellos nos marcaron tanto que, en algún momento, han influenciado decisiones en nuestro camino en una u otra dirección. Lo que no se podrá decir en ninguna circunstancia es que todos los profesores son iguales.

En muchos casos se habla de los docentes como piezas más o menos anónimas e intercambiables dentro de un aula o un colegio. Para personas menos atentas y menos involucradas en el sector educativo, lo importante es que se imparta la materia planteada en el currículo independiente de la forma utilizada para hacerlo. En realidad, un buen profesor puede ser la diferencia entre la asimilación o no de los conocimientos impartidos.

Algunos profesores nos han marcado tanto que han influido en nuestras decisiones en una dirección y otra

2. Enseñar es fácil y cualquiera podría hacerlo

Es una cuestión sobre la que hemos reflexionado recientemente en BlinkEdTech: ¿qué es lo que hace un buen profesor? ¿Son características innatas o adquiridas? ¿El trabajo docente empieza y termina con dictar apuntes y asignar deberes?

Ser educador requiere competencias múltiples y dedicación extremada. Para hacerlo hay que tener un perfil especial y esa es también una de las razones por las que el perfil psicológico y psicosocial es evaluado al acceder a una carrera y, luego, a un puesto docente.

La docencia, por trabajar con niños, es una profesión de enorme responsabilidad. Por ello, no solo no parece creíble que cualquier pueda ejercerla, sino que tampoco hay tanta gente disponible para ello.

¿Qué es lo que hace un buen profesor? ¿Son características innatas o adquiridas?

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3. Quien no sabe hacerlo, enseña

Es uno de los mitos clásicos y más antiguos asociado a la docencia: los profesores son profesores porque no han sido capaces de desarrollarse profesionalmente en sus áreas de especialización.

En realidad, se puede argumentar que a un docente se le exigen tantas (o más) competencias  que a un profesional técnico o ejecutivo de una determinado área específica. Preparación en temas como pedagogía, psicología educativa, gestión del aula, evaluación, construcción del currículo, habilidades de comunicación y conocimientos de gestión presupuestaria son habilidades necesarias para cualquier docente.


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4. La herramienta más importante del profesor es su dominio de las asignaturas que imparte

Nadie duda que un conocimiento profundo de las materias curriculares es condición sine qua non para que un profesor haga un buen trabajo, pero no es suficiente.

La capacidad de comunicar de forma interesante y atractiva, construir sobre lo hecho con anterioridad e involucrar a los alumnos no para que hagan porque “tienen” que hacerlo sino porque “quieren, son características igual de importantes para obtener buenos resultados. El conocimiento enciclopédico de un tema termina valiendo muy poco si no se transmite de una forma correcta y exitosa.


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5. El único trabajo del profesor es transmitir conocimiento curricular

Hoy en día es frecuente pensar en los profesores como alguien que nos aprobó o suspendió, fue más o menos eficaz en la transmisión de conocimiento. Pero la esfera de influencia de un profesor va mucho más allá.

Desde Primaria hasta Bachillerato e, incluso, la Universidad, el profesor es sobre todo un educador. Desde aplicar la disciplina en el aula, en los pasillos o en el recreo, hasta inspirar a apuntar alto, trabajar arduamente y comportarse de forma correcta con los demás, el profesor tiene un papel particularmente relevante en la formación de cualquiera, ya sea como alumno o como persona. Además del conocimiento curricular, a un profesor cumple enseñar ética, buenas maneras, solidaridad.7


Puedes ver la segunda parte de este artículo aquí


Foto: Archivo BlinkLearning

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