Pizarras Colaborativas: el alumno como agente de aprendizaje activo

Pizarras Colaborativas: el alumno como agente de aprendizaje activo

El trabajo colaborativo es extremadamente enriquecedor puesto que le permite a cada alumno compartir sus experiencias, perspectivas e historial.

Por Jennifer Niño, profesora de castellano y alemán como lenguas extranjeras.

jennifer nino pizarras digitales

La Indagación Visual en el aprendizaje de lenguas

Hoy en día no es un secreto que la información acompañada de elementos visuales genera más productividad y aun más en contextos de aprendizaje formal. Nuestro cerebro, por naturaleza, está equipado para aprender visualmente: es un proceso innato al desarrollo del pensamiento del ser humano. Usamos procesos visuales para analizar y expresar ideas o para entender y transmitir conceptos. A esto Berg lo llama Indagación Visual (Visual Inquiry) lo cual representa un set de estrategias centradas en la creación significativa y organizada de ideas y conceptos, y lo que a su vez implica un proceso altamente creativo que promueve el pensamiento crítico[1].

Asimismo, los elementos visuales que acompañan un concepto permiten y facilitan el trabajo de nuestra memoria implícita. En el aula esto significa que todos los objetos, imágenes y palabras que hemos percibido en algún momento y, quizá de manera inconsciente, pueden ser reconocidos más fácilmente[2].

Nuestro cerebro está equipado para aprender visualmente

En un contexto de aprendizaje de lenguas respaldado por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), las pizarras colaborativas representan una herramienta versátil y eficaz por medio de la cual los alumnos pueden poner en práctica su Indagación Visual. Lo más importante, estas pueden ser usadas para la realización de tareas comunicativas en las que se creen trabajos que incluyan la comprensión, manipulación, producción e intercambio de la lengua meta[3] y en donde se enfoque tanto en el significado como en la forma; en este caso, sería la manera de presentar la información.

El empleo de las pizarra colaborativas en clase

Si nos encontramos en una clase en donde la institución, el docente y, sobre todo, el estudiante están permitiendo y abriendo campo a una enseñanza-aprendizaje que gire en torno a la colaboración, entonces este tipo de pizarras representan una herramienta ideal para fortalecer las habilidades, competencias y cercanía del alumno hacia la lengua meta. Uno de los pilares del aprendizaje cooperativo es el intercambio de conocimiento de ideas entre los estudiantes y el/la profesor/a.

Pensemos que este tipo de pizarras pueden ser empleadas para introducir un tema, en donde cada uno va aportando lo que sabe del mismo. Un ejemplo se podría presentar en una clase en un nivel B1 en donde se esté hablando de arte y de pintores hispanohablantes. Cada alumno tendría la oportunidad de participar en una pizarra colaborativa e ir añadiendo información sobre personajes.

infografia sobre pizarras colaborativas

Como ejercicio desarrollado dentro de la Clase Invertida (Flipped Classroom), en donde el alumno o un grupo debe preparar una pizarra informativa sobre alguno de los personajes, se le está ofreciendo al alumno la independencia para escoger y diseñar la información de acuerdo a sus preferencias. Todo esto para después presentarlo en clase a sus compañeros.

El trabajo cooperativo también se enfoca en la característica principal de cualquier grupo de aprendizaje: la heterogeneidad. El trabajo colaborativo es extremadamente enriquecedor puesto que le permite a cada alumno compartir sus experiencias, perspectivas e historial. Entonces ¿por qué no unir todo este caudal y representarlo por medio de una herramienta TIC? Las pizarras son ideales para presentarse, presentar a un compañero, presentar a un personaje de interés del grupo, etc. Aquí todos están aprendiendo de todos; todos están observando los intereses de otros dentro del grupo.

El trabajo colaborativo se enfoca a la característica principal de cualquier grupo de aprendizaje: la heterogeneidad

Más allá de estos breves ejemplos, las pizarras colaborativas se prestan también –debido a la multitud de medios integrados (vídeos, documentos, enlaces, imágenes)– para:

  • crear antologías de textos sobre un tema determinado;
  • resumir un viaje, una experiencia, un sueño;
  • presentar un proyecto final del curso o
  • simplemente para realizar la famosa lluvia de ideas de manera más gráfica.

El uso de las pizarras no tiene límites. Solo hay que permitirle al alumno ser parte activa de su aprendizaje y guiarlo en el uso de las herramientas TIC.


Referencias y bibliografía

[1] Berg 3

[2] Grein 2013: 20

[3] Ellis 2003: 4

  • Berg, Jesse. Visual leap. A step-by-step guide to visual learning for teachers and students. Lamprey & Lee, 2015.
  • Ellis, Rod. Task-based language learning and teaching. Oxford, U.K., New York: Oxford University Press (Oxford applied linguistics), 2003.
  • Grein, Marion. Neurodidaktik. Grundlagen für Sprachlehrende. Ismaning: Hueber (Qualifiziert unterrichten), 2013.


Soy profesora de español y alemán como lenguas extranjeras desde 2008. Durante mi formación como traductora e interprete descubrí mi pasión por la enseñanza de idiomas. Desde ese momento empecé a formarme en este ámbito y he descubierto mi fuerte en los métodos que extraen las ventajas del conocimiento de la neuroeducación, la sugestopedia, entre otros. Desde 2013 trabajo en mi tiempo libre en la creación de materiales para profesores y estudiantes en el blog Profe-de-español.de. Actualmente trabajo enseñando alemán para cursos de integración y español en una universidad en Colonia, Alemania.


Fotografía propiedad de Startup Stock Photo

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